Respetamos el medioambiente, nos respetamos a nosotros mismos

Por qué a Novowood también se le da el nombre de «materia infinita»

Hoy somos plenamente conscientes de cuánto influyen nuestros comportamientos en el medioambiente que nos rodea: el ahorro de materias primas y las emisiones de CO2 son temas de interés común. A diario leemos artículos de periódicos que llaman la atención del lector, del ciudadano, de cada uno de nosotros, para contribuir a no empeorar más el medioambiente en el que vivimos y para prestar atención a las acciones para salvaguardar el futuro del planeta.

El camino hacia las emisiones cero

¿De qué estamos hablando? De poder reducir el impacto de las emisiones de CO2 del planeta.

¿Cómo se puede contribuir?

Un eslogan muy popular en estos días es «There isn't a Planet B», no hay un Planeta B, no tenemos un planeta de reserva.

Todos tenemos una misión fundamental en todo esto. No solo, como leemos, debemos comprar automóviles de emisiones reducidas o de emisiones cero, sino mucho más, debemos prestar atención a todo lo que adquirimos, desde el punto de vista medioambiental. Todo producto adquirido por cada uno de nosotros tiene una cadena de producción que ha provocado, durante su proceso de producción, una EMISIÓN DE CO2. Es plausible que en el futuro cada objeto adquirido lleve una etiqueta que indique cuánto CO2 se ha producido para llevar el producto hasta las manos del comprador. Exactamente: ¿cuánto le ha costado al planeta la producción de ese determinado producto? El consumidor debería ser consciente de cuánto gasto de CO2 se ha hecho y, por tanto, de cuánto ha «costado» cada producto a nuestro planeta. Al planeta no le interesa cuánto cuesta un producto en términos monetarios, sino cuánto CO2 se ha producido. Si se piensa en cuánto CO2 emite un buque portacontenedores que consume 3000 toneladas/hora de carburante para llevar la mercancía desde Asia a Italia, con un tiempo de tránsito de 35 días aproximadamente. El cálculo lleva a unos números impresionantes.
Quizá no todo el mundo sabe que el 3 % de la polución global en términos de emisiones de CO2 es únicamente producto de los buques portacontenedores.

¿Cómo podrían mejorar los productores esta situación?

Casi 30 años después del gran boom, donde el aspecto económico de las transacciones ha incidido de manera importante en la compra de bienes y donde los productos chinos y asiáticos en general han robado el protagonismo a los productos locales, hoy está más presente en cada uno de nosotros el conocimiento del daño que estamos haciendo a nuestro planeta al comprar un producto más conveniente a nivel económico, pero más dañino a nivel global.
Los productores están comprendiendo los esfuerzos que se han hecho por hacer RESHORING (proceso de devolver la producción de productos al país original de la compañía) de actividades que habían sido transferidas o externalizadas a otros países (OFFSHORING) buscando, en aquel momento, un provecho económico competitivo necesario para mantenerse en el mercado,
transmitiendo el menor coste de compra al consumidor final con un precio menor del bien comprado.
Hoy, gracias a un mayor entendimiento de lo anteriormente dicho, la competencia entre productores ya no está estrictamente vinculada al precio y por ello, en los últimos meses, muchas empresas están reorganizando sus propias cadenas de producción para poder abastecerse de materias primas lo más cerca posible del lugar de producción o directamente producir o mandar producir en sedes donde el costo de transporte (y, por tanto, las emisiones de CO2) pueda tener un menor impacto.

Novowood nace de una idea muy lejana, premonitoria de lo que hoy estamos viendo y viviendo. El objetivo de reducir el impacto con respecto al medioambiente, desarrollando un producto que sustituyera la tala de árboles. Crear una tarima o un revestimiento de madera natural significa talar árboles. ¿Qué daño hacemos a nuestro planeta por 20 o 100 m² de suelo? Los árboles tienen la gran fuerza natural de transformar el CO2 en O2; con la tala, la transformación y el transporte al consumidor final, no solo producimos CO2, sino que talamos el medio para reducirlo. ¡Una auténtica paradoja! Además, se usan aserraderos para cortar, lijar la madera y buques portacontenedores para transportarla a su destino. Por lo tanto, producimos CO2 y cortamos nuestra única fuente de salvación.
Novowood es una madera composite que no utiliza árboles para su producción sino polvo de madera procedente de labores de carpintería y que se extruye en las plantas de Ferrara.
Cada kilo de producto Novowood permite que el mundo ahorre 4,27 kWh de energía eléctrica y 0,59 kg de CO2: en definitiva, con un ahorro del 60 % de CO2 con respecto a un producto para tarima o revestimiento análogo.
Esto significa que si Novowood no procediera de materiales reciclados en un 81,5 %, para producir un producto equivalente no se ahorrarían 4,27 kWh de energía y se emitirían 0,59 kg de CO2 por cada kilogramo de producto.

Este resultado es increíble y estamos muy orgullosos de ello.

Comprar 100 m² de tarima o revestimiento Novowood con un peso total de aproximadamente 2500 kg de material, ¡¡¡significa un ahorro de 10 675 kWh y 1475 kg de CO2 para el planeta!!!

Para nosotros, producir Novowood significa respetar el medioambiente, significa cuidar del planeta hoy, para recibir beneficios mañana: al no tener que utilizar materias primas, no tenemos que explotar nuestro planeta y obtenemos una producción con el menor impacto medioambiental posible.

Además, el producto, una vez finalizado su ciclo de vida, se puede volver a moler, sin más emisiones de CO2.

Recordatorio: Los comportamientos de cada uno de nosotros influyen en el medioambiente que nos rodea: en Novowood queremos formar parte de este cambio.

Respetamos el medioambiente.

Novowood

Publicado el 31 mayo 2022